Ofrecemos el tratamiento de carboxiterapia para celulitis, una técnica no quirúrgica que ha demostrado ser altamente eficaz para mejorar el aspecto de la piel y combatir la piel de naranja. Es una solución segura, progresiva y sin cirugía que actúa directamente sobre las causas de la celulitis.
La carboxiterapia para celulitis es un tratamiento médico-estético no quirúrgico que consiste en la aplicación subcutánea de dióxido de carbono (CO₂) mediante pequeñas inyecciones. Su objetivo es mejorar el aspecto de la piel, reducir la piel de naranja y tratar la celulitis de forma progresiva y segura.
La carboxiterapia estimula la circulación sanguínea, mejora la oxigenación de los tejidos y favorece la eliminación de toxinas. Además, ayuda a actuar sobre los nódulos de grasa acumulada y estimula la producción de colágeno y elastina, mejorando la firmeza y la textura de la piel.
Este tratamiento ayuda a reducir visiblemente la celulitis, mejorar la microcirculación, suavizar la piel de naranja y conseguir una piel más lisa, firme y tonificada. También puede ofrecer mejoría incluso en casos de celulitis más avanzada.
El número de sesiones depende del grado de celulitis y de los objetivos estéticos de cada paciente. De forma general, suelen recomendarse entre 6 y 12 sesiones, con una frecuencia semanal o quincenal para favorecer una evolución progresiva del tratamiento.
Los primeros cambios en la piel suelen empezar a apreciarse a partir de la tercera o cuarta sesión. La evolución es progresiva, por lo que la mejoría suele hacerse más visible conforme avanza el tratamiento.
La carboxiterapia es un tratamiento generalmente bien tolerado. Durante la aplicación puede aparecer una ligera molestia, sensación de presión o calor en la zona tratada, pero no suele requerir anestesia.
Sí. Tras la sesión puede aparecer una leve inflamación o enrojecimiento temporal en la zona tratada. Estos efectos suelen ser pasajeros y desaparecen en pocas horas.
La carboxiterapia para celulitis está indicada para personas que desean mejorar el aspecto de la piel, reducir la piel de naranja y tratar la celulitis de forma no quirúrgica, segura y personalizada. La valoración previa permite adaptar el protocolo a las necesidades de cada caso.