Corrección de sonrisa gingival

La corrección de sonrisa gingival es un tratamiento médico-estético que ayuda a reducir la exposición excesiva de encía al sonreír, consiguiendo una sonrisa más armónica, equilibrada y natural.

En Clínica Viller, realizamos una valoración personalizada para identificar la causa de la sonrisa gingival y adaptar el tratamiento a la anatomía y expresión de cada paciente, buscando siempre un resultado sutil y favorecedor.

¿QUÉ ES LA SONRISA GINGIVAL?

La sonrisa gingival se produce cuando, al sonreír, queda visible una proporción excesiva de encía en relación con los dientes. Aunque no suele ser un problema médico grave, sí puede afectar a la armonía facial y a la confianza al sonreír.

En Clínica Viller valoramos cada caso de forma personalizada para identificar la causa y recomendar el tratamiento más adecuado.

La corrección de sonrisa gingival es un tratamiento médico-estético diseñado para reducir la exposición excesiva de la encía al sonreír. Dependiendo del caso, puede realizarse mediante técnicas mínimamente invasivas que ayudan a relajar ciertos músculos responsables de elevar demasiado el labio superior.

El objetivo es conseguir una sonrisa más equilibrada, natural y proporcionada, sin modificar la expresión del rostro.

Puede aparecer por diferentes causas, como una elevación excesiva del labio superior, una encía demasiado visible, dientes aparentemente cortos, alteraciones en la posición dental o características anatómicas propias de cada persona.

Por eso es importante realizar una valoración previa. Porque, aunque internet insista en diagnosticarlo todo en tres segundos, cada sonrisa tiene su propia historia.

Este tratamiento está indicado para personas que muestran demasiada encía al sonreír y desean mejorar la estética de su sonrisa de forma sutil y natural.

Antes de realizarlo, el equipo de Clínica Viller analiza la anatomía facial, la movilidad del labio y la proporción entre dientes, encía y sonrisa para determinar si esta técnica es la opción más adecuada.

Sí. El tratamiento busca suavizar la elevación del labio superior para que la sonrisa mantenga su expresividad, pero con una exposición gingival más armónica.

La clave está en personalizar la dosis y la técnica en cada paciente, evitando resultados rígidos o artificiales. La idea es que se note la mejora, no que parezca que la sonrisa ha pasado por un comité de diseño.

Los resultados suelen comenzar a apreciarse de forma progresiva a los pocos días del tratamiento, alcanzando su efecto completo aproximadamente entre una y dos semanas después.

Durante este tiempo, la sonrisa va adoptando una apariencia más equilibrada y natural.

La duración puede variar según cada paciente, su musculatura y la respuesta individual al tratamiento. De forma habitual, los efectos se mantienen durante varios meses.

En la consulta se indicará cuándo puede ser recomendable realizar una revisión o mantenimiento para conservar el resultado deseado.

No suele ser doloroso. Es un procedimiento rápido, bien tolerado y mínimamente invasivo. Puede sentirse una pequeña molestia puntual durante la aplicación, pero no requiere anestesia general ni recuperación prolongada.

El paciente puede retomar su rutina habitual prácticamente de inmediato.

¿Necesitas más información?

Si al sonreír enseñas más encía de la que te gustaría y quieres valorar una solución estética, estás en el sitio indicado.

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Dra. Berta Villagordo