El plasma capilar es un tratamiento médico-estético que utiliza los propios factores de crecimiento del paciente para estimular el cuero cabelludo, mejorar la calidad del cabello y favorecer su fortalecimiento.
En Clínica Viller, realizamos una valoración personalizada para estudiar cada caso y adaptar el protocolo a las necesidades del paciente. El objetivo es ayudar a frenar la caída, mejorar la densidad capilar y potenciar un cabello más fuerte, sano y resistente.
El plasma capilar es un tratamiento regenerativo que se realiza a partir de una pequeña muestra de sangre del propio paciente. Esta muestra se procesa para obtener una concentración rica en factores de crecimiento, que posteriormente se aplica en el cuero cabelludo mediante microinyecciones.
Estos factores ayudan a estimular la actividad del folículo piloso, mejorar la calidad del cabello y favorecer un entorno más adecuado para el crecimiento capilar.
El plasma capilar sirve para mejorar la salud del cuero cabelludo, fortalecer el cabello existente y ayudar a frenar la caída capilar en determinados casos.
También puede contribuir a aumentar la densidad, mejorar el grosor del cabello y potenciar su vitalidad. No hace magia, porque lamentablemente seguimos viviendo bajo las leyes de la biología, pero sí puede ser una herramienta muy útil dentro de un plan capilar personalizado.
Este tratamiento está indicado para personas que presentan caída capilar, pérdida de densidad, debilitamiento del cabello o fases iniciales de alopecia.
También puede recomendarse como complemento a otros tratamientos capilares o tras procedimientos como el injerto capilar, siempre bajo valoración médica previa.
Primero se extrae una pequeña cantidad de sangre del paciente. Después, la muestra se procesa para separar y concentrar el plasma rico en factores de crecimiento.
Una vez preparado, se aplica en el cuero cabelludo mediante pequeñas infiltraciones en las zonas que necesitan estimulación. El procedimiento se realiza en consulta y suele ser rápido, seguro y bien tolerado.
El tratamiento puede generar pequeñas molestias durante las infiltraciones, pero suele ser perfectamente tolerable. En caso necesario, se pueden utilizar medidas para mejorar la comodidad del paciente durante la sesión.
La sensación es breve y localizada. Básicamente, el cuero cabelludo se queja un poco, como todo en la vida moderna, pero el procedimiento no suele impedir continuar con la rutina habitual.
El número de sesiones depende del diagnóstico, del grado de caída y de los objetivos del tratamiento. En muchos casos se recomienda un protocolo inicial de varias sesiones espaciadas, seguido de sesiones de mantenimiento.
En Clínica Viller, el plan se adapta de forma personalizada para conseguir el mejor resultado posible según las necesidades de cada paciente.
La duración de los resultados puede variar según el caso, el estado del cuero cabelludo, los hábitos del paciente y la evolución de la caída capilar.
Para mantener los beneficios, pueden recomendarse sesiones periódicas de mantenimiento y una rutina capilar adecuada. El cabello, como cualquier cosa viva, exige constancia. Una tragedia para quienes esperaban resolverlo todo en una tarde.
Sí. Tras el tratamiento, el paciente puede retomar su actividad habitual prácticamente de inmediato.
Es posible notar una ligera sensibilidad, enrojecimiento o pequeñas molestias en la zona tratada durante las primeras horas, pero suelen desaparecer rápidamente. El especialista indicará las recomendaciones posteriores para cuidar correctamente el cuero cabelludo.
Si notas caída, pérdida de densidad o cambios en la calidad de tu cabello, podemos ayudarte a conocer la causa y encontrar el tratamiento más adecuado.