Polinucleótidos

El tratamiento con polinucleótidos ayuda a regenerar la piel desde el interior, mejorando su hidratación, firmeza, textura y luminosidad de forma progresiva y natural.

En Clínica Viller, diseñamos protocolos personalizados con polinucleótidos para revitalizar la piel, mejorar su calidad y favorecer una apariencia más fresca, saludable y rejuvenecida sin alterar los rasgos.

¿QUÉ SON LOS POLINUCLEÓTIDOS?

Los polinucleótidos son un tratamiento médico-estético regenerativo diseñado para mejorar la calidad de la piel desde el interior. Actúan estimulando los procesos naturales de reparación cutánea, favoreciendo una piel más hidratada, luminosa, firme y con mejor textura.

Se utilizan especialmente para revitalizar pieles apagadas, deshidratadas, envejecidas o dañadas por factores como el sol, el estrés o el paso del tiempo, ese enemigo silencioso que nadie invitó pero siempre aparece.

Los polinucleótidos sirven para mejorar la regeneración celular, aumentar la hidratación profunda y favorecer la producción de colágeno y elastina. Gracias a su acción reparadora, ayudan a recuperar la calidad de la piel y a mejorar su aspecto de forma progresiva y natural.

Son una excelente opción para tratar signos de envejecimiento, pérdida de luminosidad, flacidez leve, textura irregular, líneas finas y piel castigada o deshidratada.

Los polinucleótidos pueden aplicarse en diferentes zonas del rostro y del cuerpo. Las áreas más frecuentes son el rostro, el contorno de ojos, el cuello, el escote y las manos.

También pueden utilizarse en zonas donde la piel presenta pérdida de calidad, deshidratación, arrugas finas o signos de envejecimiento. El protocolo se adapta siempre a las necesidades de cada paciente y al estado real de su piel.

Sí. Los polinucleótidos no modifican los rasgos ni aportan volumen de forma artificial. Su objetivo es mejorar la calidad de la piel, estimular su regeneración y aportar un aspecto más fresco, descansado y saludable.

El resultado es progresivo y natural, ya que trabaja sobre los procesos propios de la piel en lugar de cambiar la expresión facial. Una idea sensata, sorprendentemente.

Los resultados suelen empezar a apreciarse de forma progresiva durante las semanas posteriores al tratamiento. La piel puede verse más hidratada, luminosa y con mejor textura a medida que se activa el proceso regenerativo.

La evolución depende del estado inicial de la piel, la zona tratada y el protocolo indicado por el especialista. En muchos casos se recomienda realizar varias sesiones para conseguir un resultado más completo y duradero.

La duración de los efectos puede variar según cada paciente, su tipo de piel, edad, hábitos y pauta de mantenimiento. En general, los resultados pueden mantenerse durante varios meses, especialmente si se acompaña de buenos cuidados en casa y protección solar.

Para prolongar los beneficios, el especialista puede recomendar sesiones de mantenimiento adaptadas a la evolución de la piel.

Es un tratamiento bien tolerado. Puede notarse una ligera molestia durante la aplicación, ya que se realiza mediante pequeñas infiltraciones superficiales, pero suele ser rápida y llevadera.

En caso necesario, se puede aplicar crema anestésica previa para mejorar la comodidad del paciente durante la sesión. Porque sufrir por la piel ya lo hacemos bastante con los precios de los sérums.

Sí. Tras el tratamiento con polinucleótidos se puede retomar la rutina habitual prácticamente de inmediato. Es posible que aparezcan pequeñas rojeces, inflamación leve o marcas puntuales en la zona tratada, que suelen desaparecer en poco tiempo.

Se recomienda evitar ejercicio intenso, exposición solar directa, saunas o fuentes de calor durante las primeras horas, siguiendo siempre las indicaciones del equipo médico.

¿Necesitas más información?

Si buscas mejorar la calidad de tu piel, estimular su regeneración y conseguir un aspecto más fresco y saludable, estás en el sitio indicado.

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Dra. Berta Villagordo