Quemagrasas / mesoterapia papada

El tratamiento quemagrasas / mesoterapia de papada ayuda a reducir la grasa localizada bajo el mentón y a mejorar la definición del contorno facial sin cirugía.

En Clínica Viller, realizamos una valoración personalizada para determinar si este tratamiento es adecuado para tu caso y diseñar un protocolo adaptado a tus necesidades. El objetivo es conseguir una papada más reducida, un perfil más definido y un resultado progresivo y natural.

¿QUÉ ES LA MESOTERAPIA DE PAPADA?

La mesoterapia de papada es un tratamiento médico-estético diseñado para ayudar a reducir la grasa localizada bajo el mentón y mejorar la definición del contorno mandibular.

Consiste en la aplicación de activos específicos mediante pequeñas infiltraciones en la zona de la papada. Estos activos ayudan a favorecer la eliminación progresiva de la grasa localizada, mejorando el aspecto del perfil facial sin necesidad de cirugía.

Está indicado para personas que presentan acumulación de grasa en la zona submentoniana, conocida comúnmente como papada, y desean mejorar la definición del óvalo facial.

Es una opción especialmente interesante cuando la papada se debe principalmente a grasa localizada y no tanto a flacidez marcada o exceso importante de piel. Para eso está la valoración previa, porque la piel, muy considerada ella, no siempre se comporta como uno quiere.

El tratamiento actúa sobre los depósitos de grasa localizada de la zona tratada. Los principios activos infiltrados ayudan a romper y movilizar la grasa, facilitando su eliminación natural por parte del organismo.

El resultado es una reducción progresiva del volumen de la papada y una mejora del contorno facial, siempre de forma gradual y adaptada a cada paciente.

El número de sesiones depende de la cantidad de grasa localizada, las características de la piel y los objetivos de cada paciente.

En muchos casos se recomiendan varias sesiones espaciadas en el tiempo para conseguir una mejora progresiva y natural. Durante la valoración inicial, el equipo de Clínica Viller indicará el protocolo más adecuado según cada caso.

Es un tratamiento generalmente bien tolerado. Durante la sesión pueden notarse pequeños pinchazos, presión o una ligera sensación de escozor en la zona, pero las molestias suelen ser breves y llevaderas.

Tras el procedimiento puede aparecer inflamación, sensibilidad, enrojecimiento o pequeños hematomas, efectos habituales que desaparecen de forma progresiva.

Los resultados no son inmediatos, ya que el organismo necesita tiempo para procesar y eliminar la grasa tratada. Normalmente, la mejora empieza a apreciarse de forma progresiva durante las semanas posteriores a cada sesión.

La definición del contorno facial suele mejorar gradualmente conforme avanza el tratamiento y disminuye el volumen de la papada.

Los resultados pueden ser duraderos si se mantienen hábitos saludables y un peso estable. Sin embargo, el aumento de peso, los cambios hormonales o el envejecimiento natural pueden influir en la aparición de nueva grasa o flacidez en la zona.

El tratamiento ayuda a reducir la grasa localizada existente, pero no impide que el cuerpo, en su infinita creatividad biológica, vuelva a acumular grasa si cambian las condiciones.

Sí. En algunos casos, la mesoterapia de papada puede combinarse con tratamientos destinados a mejorar la firmeza de la piel, redefinir el óvalo facial o potenciar el tensado de la zona.

La combinación dependerá de si predomina la grasa, la flacidez o ambas. Por eso es importante realizar una valoración personalizada antes de decidir el protocolo.

¿Necesitas más información?

Si quieres definir el contorno facial y reducir la grasa localizada de la papada, podemos valorar tu caso y recomendarte el tratamiento más adecuado.

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Dra. Berta Villagordo