Rinomodelación

La rinomodelación es un tratamiento médico-estético que permite mejorar la forma de la nariz sin necesidad de cirugía, utilizando infiltraciones de ácido hialurónico para corregir pequeñas irregularidades y aportar mayor armonía al rostro.

En Clínica Viller, realizamos una valoración personalizada para estudiar la anatomía nasal de cada paciente y diseñar un resultado natural, equilibrado y adaptado a sus rasgos faciales.

¿QUÉ ES LA RINOMODELACIÓN?

La rinomodelación es un tratamiento estético no quirúrgico que permite corregir pequeñas imperfecciones de la nariz mediante infiltraciones de ácido hialurónico.

Su objetivo no es cambiar por completo la nariz, sino mejorar su perfil, suavizar irregularidades, elevar ligeramente la punta o disimular pequeños desniveles para conseguir una apariencia más armónica y natural.

La rinomodelación sirve para mejorar la estética nasal sin pasar por quirófano. Puede ayudar a corregir pequeñas gibas, irregularidades en el dorso nasal, asimetrías leves o una punta nasal ligeramente caída.

Es una opción indicada para pacientes que buscan un cambio sutil y natural, sin cirugía, sin baja médica y con una recuperación mucho más rápida. Básicamente, arreglar el perfil sin convertirlo en una obra pública.

Con la rinomodelación se pueden tratar diferentes zonas de la nariz, como el dorso nasal, la punta, el ángulo nasolabial o pequeñas irregularidades visibles en el perfil.

El especialista valorará cada caso para determinar qué puntos pueden corregirse y qué resultado puede lograrse de forma segura, ya que no todas las narices son candidatas a este tipo de tratamiento.

Sí. Cuando se realiza con una técnica adecuada y una valoración personalizada, la rinomodelación puede ofrecer un resultado muy natural y equilibrado.

En Clínica Viller buscamos mejorar la armonía facial respetando la expresión y los rasgos propios de cada paciente. La idea es que la nariz se vea más integrada en el rostro, no que parezca recién salida de un catálogo con complejo de superioridad.

Los resultados de la rinomodelación se aprecian de forma prácticamente inmediata tras el tratamiento.

Es normal que durante los primeros días pueda existir una ligera inflamación en la zona, por lo que el resultado definitivo se valora mejor una vez que el producto se ha asentado y el tejido se ha estabilizado.

La duración puede variar según el tipo de ácido hialurónico utilizado, las características de cada paciente y su metabolismo.

De forma general, los resultados suelen mantenerse varios meses, y en muchos casos pueden prolongarse alrededor de 12 meses o más. En la revisión, el especialista indicará cuándo conviene realizar un mantenimiento si se desea conservar el resultado.

La rinomodelación suele ser un procedimiento bien tolerado. Puede sentirse una ligera molestia durante las infiltraciones, pero el tratamiento es rápido y se realiza con técnicas pensadas para mejorar la comodidad del paciente.

Además, el ácido hialurónico utilizado habitualmente contiene anestésico o puede aplicarse anestesia tópica si el especialista lo considera necesario.

La rinomodelación es un tratamiento médico-estético no quirúrgico que corrige pequeñas imperfecciones mediante ácido hialurónico, mientras que la rinoplastia es una cirugía que permite modificar la estructura de la nariz de forma más amplia y permanente.

La rinomodelación no reduce el tamaño de la nariz ni corrige problemas respiratorios. Su función es mejorar visualmente el perfil y la armonía nasal en casos seleccionados.

¿Necesitas más información?

Si quieres mejorar la armonía de tu rostro sin cirugía y con un resultado natural, podemos ayudarte a valorar si la rinomodelación es adecuada para ti.

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Dra. Berta Villagordo