El tratamiento SkinPen facial y corporal estimula la regeneración natural de la piel mediante microneedling médico, favoreciendo la producción de colágeno y elastina.
En Clínica Viller, utilizamos SkinPen para mejorar la textura cutánea, suavizar cicatrices, tratar marcas de acné, atenuar estrías y recuperar la calidad de la piel de forma progresiva, segura y personalizada.
SkinPen es un tratamiento de microneedling médico que estimula la regeneración natural de la piel mediante microperforaciones controladas. Estas pequeñas punciones activan el proceso de reparación cutánea y favorecen la producción de colágeno y elastina.
Puede realizarse tanto en el rostro como en diferentes zonas del cuerpo, ayudando a mejorar la textura, la firmeza y la calidad general de la piel.
SkinPen sirve para mejorar alteraciones cutáneas como marcas de acné, cicatrices, poros dilatados, textura irregular, líneas finas, estrías y pérdida de firmeza.
Al estimular la piel desde el interior, favorece una renovación progresiva y natural, consiguiendo una piel más uniforme, suave y luminosa sin necesidad de procedimientos agresivos. Porque a veces la piel solo necesita un buen empujón, no una guerra declarada.
SkinPen puede aplicarse en el rostro, cuello, escote y en distintas zonas corporales donde exista textura irregular, cicatrices, estrías o pérdida de calidad cutánea.
En corporal, suele utilizarse en áreas como abdomen, muslos, glúteos, brazos o zonas con marcas visibles. El protocolo se adapta siempre a la zona tratada y al estado de la piel de cada paciente.
El tratamiento ayuda a mejorar la textura de la piel, suavizar cicatrices, reducir marcas de acné, atenuar estrías, mejorar la firmeza y estimular la luminosidad natural.
Además, al activar la producción de colágeno, los resultados evolucionan de forma progresiva durante las semanas posteriores, consiguiendo una piel con aspecto más renovado, uniforme y saludable.
SkinPen es un tratamiento muy tolerable. Antes de la sesión puede aplicarse una crema anestésica para aumentar la comodidad del paciente, especialmente en zonas más sensibles o cuando se trabaja a mayor profundidad.
Durante el procedimiento puede notarse una ligera sensación de presión, calor o escozor, pero suele ser breve y perfectamente soportable. La humanidad ha sobrevivido a reuniones de lunes peores que esto.
Después del tratamiento es habitual que la piel presente enrojecimiento, sensación de calor o ligera sensibilidad, similar a una exposición solar moderada.
Estos efectos suelen desaparecer en poco tiempo. En los días posteriores puede aparecer una leve descamación o sensación de tirantez, señal de que la piel está iniciando su proceso de renovación.
La piel puede verse más luminosa y fresca a los pocos días, aunque los resultados más importantes aparecen de forma progresiva a medida que aumenta la producción de colágeno.
La mejora en cicatrices, estrías, textura o firmeza suele apreciarse mejor tras varias semanas y con un protocolo de sesiones personalizado.
El número de sesiones depende del objetivo del tratamiento, la zona a tratar y el estado inicial de la piel.
En muchos casos se recomienda realizar varias sesiones espaciadas entre sí para conseguir una mejora progresiva y estable. En Clínica Viller valoramos cada caso de forma personalizada para indicar el protocolo más adecuado.
Si quieres mejorar la textura de tu piel, tratar marcas o estimular su regeneración natural, estás en el sitio indicado.